Redescubrir es el acto de volver encontrarnos con algo que ya conocíamos pero que, por distintas circunstancias, habíamos dejado en el olvido. Hablar de “re-descubrir” implica no solo comprender esta última definición, sino que también, interesarnos en las palabras que en su interior podemos encontrar.
Esto, quizás, puede no hacer mucho sentido ahora, pero les prometo que en este relato Jasna nos enseñará el re-descubrir de su historia y cómo todos podemos hacerlo también.
Desde pequeña, Jasna ha estado rodeada de personas más extrovertidas que ella. En su infancia, quien tenía la personalidad sociable y más disposición a conocer nuevas personas era su melliza Ximena. A través de su hermana, Jasna solía desenvolverse de mejor manera con sus compañeros de colegio.
Ya en la adultez, Jasna unió su vida a Claudio, un hombre que ella misma describe como extrovertido, comunicativo y muy proactivo. Características que, hasta cierto punto, lejos de generarle molestias, parecían acomodarle. De manera consciente o inconsciente, había depositado en su pareja el cargo de ser la voz activa dentro de la relación.
Pero las rutinas no son para siempre y, con 43 años, hoy Jasna busca ser una mujer más independiente, autosuficiente y empoderada. Tiene claro que el capítulo de su vida en donde necesitaba que otros dieran el primer paso se acabó. “A veces se sienten inseguridades, pero ya es tiempo de hacer cosas por mí misma”, concluye.
Jasna comenzó este proceso de cambio hace tres años. La pandemia fue un momento significativo porque debió descubrir sus habilidades como persona autónoma. Pero descubrir no en el sentido de quien haya algo nuevo, sino como quien quita el manto de una superficie para observar algo que siempre estuvo ahí.
El camino hacia la independencia la ha motivado a aprender a manejar y comprarse un auto propio, algo que concretó hace apenas unos años atrás. Comenta que en marzo de este año, se inscribió en clases de pilates como una forma de liberar el estrés y mantenerse en forma.
Sin dudas, hoy es más activa tomando decisiones y sus hijos son el eje principal de esas elecciones. Jasna es muy clara señalando aquello que le gusta y acomoda. Prefiere realizar actividades al interior de su casa como ver una película, jugar con los niños o simplemente disfrutar de un momento a solas.
¿La Jasna de hoy es distinta a la de hace tres años? Claro que sí, “ahora me atrevo más”, responde.
Su lugar seguro en el mundo es su hogar, junto a sus hijos Antonella, de diez, y Alonso de seis años. Ambos volvieron al colegio este año y las actividades de Jasna hoy giran en torno a esto. Afirma que hoy en día es “full mamá, colaciones, tareas y reuniones”. Eso sí, cuando los tres tienen un tiempo libre, prefieren ver películas, jugar juegos de mesa, bailar o cantar.
Cuando sus hijos crezcan, le gustaría que pudiesen adoptar la responsabilidad y el compromiso como parte de sus valores. Y es que una parte esencial del carácter de Jasna es su sentido por la responsabilidad y la perfección. Virtud que, sin embargo, le ha traído problemas para entablar nuevas amistades. Jasna es muy selectiva con su círculo cercano porque también es muy leal a ellos.
En el futuro, le gustaría aprender inglés y realizar algún viaje junto a sus hijos, cuando Alonso esté más grande. Pero también, Jasna quiere redescubrir su faceta más empoderada, seguir aprendiendo y seguir trabajando en ser una mujer más sociable y menos introvertida. Le gustaría ser recordada como una persona leal, responsable y confiable, alguien que es “buena de adentro”.
Libro: La Vida de Petronila Neira
Película: Comer, Rezar, Amar
Canción: Cualquiera de Jesse y Joy o Adele
Animal: Cosmo, su bulldog
Comida: Las pastas en general